¿Qué pasa cuando uno de los cónyuges incurre en abandono de hogar? Es mucho más que irse de la casa, el abandono del hogar se considera tal si hay desatención de las responsabilidades, impagos, abandono de menores y si pasan más de 30 días. A continuación, aclaramos este concepto y qué efecto tiene en el divorcio.
¿Qué es el abandono de hogar?
El abandono del hogar es la situación en la que uno de los miembros de la pareja decide poner fin a la convivencia en el lugar de residencia habitual. Este hecho no es un delito, a menos que dé origen a una situación de desamparo de la familia.
La convivencia es una de las obligaciones de los cónyuges establecidas en el Código Civil español. Y, hasta 2005, el abandono del hogar figuraba como una de las causas de divorcio. Sin embargo, esto ha cambiado y ya no es necesario alegar a una causa de divorcio, más que la voluntad de hacerlo.
Causas principales del abandono de hogar
Hay diversos motivos por los que una persona puede decidir abandonar el domicilio familiar. Entre los más comunes podemos mencionar el abandono de hogar por infidelidad, por ruptura de la pareja, conflictos familiares, diferencias irreconciliables, etc.
La violencia doméstica es otra de las causas que puede llevar al abandono del domicilio habitual.
El miedo, la inseguridad y el deseo de protegerse pueden llevar a una víctima de este flagelo a huir de su hogar.
Diferencias entre abandono de hogar y abandono familiar
Existe confusión entre los conceptos de abandono de hogar y abandono familiar. Esto es lo que lleva a pensar que quien se va de casa incurre en un delito, aunque no sea así.
El abandono de hogar significa dejar de residir en el domicilio habitual de la familia. Este acto por sí solo no implica un delito.
Cuando el abandono del hogar va acompañado del incumplimiento de las obligaciones con el cónyuge, los hijos y demás personas que dependan de su protección, entonces es abandono familiar. Aquí sí estamos ante un delito con consecuencias penales.
Abandonar a la familia significa que se deja de prestar asistencia a los hijos y no se les garantiza su sustento. Aún cuando no haya hijos dependientes, si el cónyuge que queda en el domicilio no tiene ingresos propios, también es abandono familiar.
Por último, también se incurre en este delito cuando se desampara a los padres, personas con discapacidad o desvalidas que requieran atención.
Abandono de hogar y violencia doméstica
Hay situaciones que no califican como abandono familiar. Por ejemplo, si la persona que se va de casa es víctima de violencia doméstica, entonces no es un delito.
Muchas personas, en especial mujeres, se ven obligadas a abandonar sus hogares para escapar de situaciones de maltrato físico, psicológico, sexual o económico. Lo que buscan es protección y seguridad, por lo que la ley no las puede obligar a permanecer junto a quien le agrede.
¿Cuándo se considera abandono de hogar?
Hay que distinguir entre el abandono físico, que es irse de la casa, y el abandono legal, que es desatender responsabilidades. Por lo que, no se trata de si se va de la casa, sino si deja de cumplir.
Según el Código Civil y Código Penal, se considera abandono si:
- Pasan 30 días naturales desde la ruptura y no se regulariza la situación mediante una demanda judicial. (Art. 105 Código Civil). Aunque esto no es causa de divorcio.
- El abandono familiar se puede considerar delito según lo indicado en el artículo 226 del Código Penal, cuando hay incumplimiento de deberes. Se dejan de pagar alimentos, pensiones.
No se considera abandono si hay violencia de género o doméstica y si hay una causa razonable, como motivos laborales o de salud, siempre que el cónyuge que se va siga con sus obligaciones económicas y en contacto con los hijos.
Si un progenitor se marcha de casa de un día para otro y deja de ver a sus hijos o de participar en su rutina durante semanas está creando un precedente de «desinterés». Por lo que, en el juicio de divorcio, el otro progenitor puede alegar que ese abandono físico demuestra que no está capacitado o interesado en una custodia compartida.
Entonces, el juez suele mantener el statu quo: si los niños se han quedado con uno mientras el otro «desapareció», lo normal es que sigan con el primero.
Consecuencias legales del abandono de hogar en el divorcio
Por lo general, abandonar el domicilio significa la ruptura de la relación de pareja. De manera que se esperaría una demanda de divorcio. No obstante, hay que tener en cuenta que esta querella se puede presentar cuando los cónyuges aún conviven en la misma casa, al momento del abandono o después de este.
Cuando el abandono del hogar implica el desamparo a la familia, la situación puede cambiar. Si el cónyuge que abandona la familia introduce una demanda de divorcio antes de los 30 días, evitaría que se convierta en un delito.
Impacto en los derechos de custodia de los hijos
Si el cónyuge que se va de casa deja de cumplir con las obligaciones con sus hijos, debe asumir las consecuencias. Estas incluyen la pérdida de la guardia y custodia de los menores, así como la inhabilitación de ejercer el derecho a la patria potestad y tutela por un periodo de cuatro a diez años.
Además, el abandono familiar puede presentarse como un antecedente durante el proceso de divorcio para decidir la custodia de los hijos.
Efectos sobre la pensión alimenticia y compensatoria
Aunque abandone el hogar, el cónyuge tiene la obligación de contribuir con la manutención de sus hijos y cónyuge. Por lo tanto, la persona afectada puede solicitar una pensión alimenticia o compensatoria.
Si estas medidas económicas han quedado fijadas mediante sentencia y se incumplen, se podría enfrentar a una multa de seis a 24 meses o una pena de cárcel de tres meses a un año. Además, tendría que reponer la cantidad que ha dejado de pagar.
Consecuencias financieras del abandono de hogar
El delito de abandono de familia conlleva penas de prisión y financieras. Quien incurre en este delito se puede enfrentar a una multa de entre seis y 12 meses, o prisión de tres a seis meses.
Obligaciones económicas hacia el cónyuge e hijos
Tras un divorcio o separación, se establecerá la pensión alimenticia o compensatoria si es necesario. Esto permitirá que el cónyuge custodio o en desventaja económica tenga suficientes recursos para la manutención.
Si se da el caso de un abandono del hogar, el cónyuge que se va de casa está obligado a contribuir con el mantenimiento de la familia. De lo contrario, los estaría dejando en desamparo y, por lo tanto, cometería un delito.
Embargos y retenciones en caso de incumplimiento
Si existe una sentencia en la que se haya fijado el pago de la pensión alimenticia o compensatoria y no se cumple, también hablamos de un delito. De manera que si se deja de pagar, esto podría llevar al embargo de los bienes del deudor.
¿Puedo obligar a mi pareja a irse de casa?
No. No puedes obligar a tu pareja a irse de casa, salvo en situaciones que hayan sido mediadas por un juez. Si la casa es de los dos, ambos tienen el mismo derecho a estar en ella; si la casa es tuya y ha sido su vivienda habitual, tampoco puedes echarlo por la fuerza.
Por la vía civil sí puedes obligar a alguien a irse, cuando dentro del proceso de divorcio se solicite al juez la atribución del uso de la vivienda, este decidirá quién se queda en la casa.
También puede obligar a la pareja a irse de la casa por vía penal, en casos de violencia doméstica, si hay una denuncia y el juez dicta una orden de protección y alejamiento.
Procedimiento para denunciar el abandono de hogar
Si estás ante una situación de abandono de hogar, es importante informar a las autoridades. Esto se hace ante el Juzgado de Guardia o el Juzgado de Instrucción. Luego, al pasar el tiempo correspondiente, se interpone la denuncia por abandono familiar. Este antecedente puede tener consecuencias en la demanda de divorcio.
El tema del abandono familiar es complejo. Por eso es importante buscar abogados matrimonialistas que te asesoren en el procedimiento. También es conveniente que busques apoyo emocional para enfrentar la situación de la mejor manera posible.
Mantener registros detallados de los eventos
Es conveniente documentar todo lo que ocurre durante el proceso de separación. Los registros pueden ser de gran utilidad en caso de necesitarlos como evidencia en un procedimiento legal.
Opciones de mediación y resolución pacífica
Por último, intenta buscar una resolución pacífica del conflicto a través de un mediador. De esta manera puedes llegar a acuerdos sobre la custodia de los hijos, división de bienes y pensión alimenticia.
El abandono del hogar no es delito, pero abandonar la familia sí lo es. Si no entiendes la diferencia entre ambos conceptos, consulta con uno de nuestros abogados de familia para que te guíen y te hablen acerca de tus derechos.
Referencias:
- https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1995-25444
- https://boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1889-4763&p=20151006&tn=1#art105