Enfrentarse a situaciones de divorcio, separación o disputas relacionadas con la custodia de los hijos es desgastante y la mejor vía sería resolverlo sin la intervención de un juez. Por eso, la mediación se haya convertido en una herramienta para resolver el conflicto de manera amigable, pero ¿cómo defenderse en una mediación familiar? En esta guía explicamos cómo manejar este proceso.
¿Cuándo y cómo se inicia una mediación familiar?
La mediación familiar es un proceso que busca resolver un conflicto entre dos o más partes sin llegar a un juicio. Se realiza con la intervención de un tercero que es el mediador. Esta persona debe ser imparcial y favorecer la comunicación entre las partes para llegar a un acuerdo que favorezca a todos.
Existen dos maneras en las que se puede iniciar un proceso de mediación: la voluntaria y la derivada de un proceso judicial.
Mediación voluntaria y mediación derivada del proceso judicial
Cuando ambas partes deciden por iniciativa propia buscar la ayuda de un mediador para resolver sus diferencias, estamos hablando de una mediación voluntaria. Esto puede ocurrir antes de iniciar un proceso judicial o en cualquier etapa del mismo.
La otra manera es iniciar la mediación derivada del proceso judicial. En este caso, es el juez quien sugiere o incluso ordena a las partes intentar la mediación como un paso previo a la resolución judicial.
Documentación y preparación previa
Para iniciar el proceso de mediación, es preciso recopilar toda la documentación relevante para el caso. Por ejemplo, si decides separarte o divorciarte, necesitarás las actas de matrimonio, certificados de nacimiento de los hijos si los tienen, documentos de propiedad, estados de cuenta bancarios, declaraciones de impuestos. Aparte, debes incluir cualquier otro documento que respalde tu posición.
Estar preparados para iniciar la mediación te permitirá presentar tus argumentos de manera clara y gestionar mejor la situación. Aparte de organizar los temas a tratar y la documentación, también debes aprender a gestionar tus emociones para que el proceso sea más efectivo.
La primera sesión: qué esperar y cómo presentarse
Durante la primera sesión estarán presentes las partes junto al mediador familiar. Este, conforme a su papel de facilitador neutral y objetivo, explicará las reglas del proceso.
Para que el proceso sea un éxito, es importante que las partes se presenten de manera respetuosa, que expongan sus necesidades e inquietudes de forma clara y concisa. El respeto y la comunicación son cruciales en este tipo de procesos, hay que estar dispuestos a escuchar tanto a la otra parte, como al mediador y evitar interrumpir o confrontar al otro.
Preparación estratégica antes de la mediación
Establecer objetivos claros
Define qué quieres lograr en la mediación y por qué quieres alcanzar ese objetivo. Es decir, debes ir más allá de establecer tu posición, proporcionando argumentos claros. Por ejemplo, en lugar de decir “quiero la custodia total de los hijos”, identifica tus intereses subyacentes: “quiero asegurar la estabilidad emocional y el bienestar de mis hijos”.
Analizar los intereses propios y del otro
Intenta comprender los intereses de la otra parte, incluso si no estás de acuerdo con sus posiciones. Entender sus motivaciones te permitirá encontrar puntos en común y soluciones que satisfagan a ambas partes.
¿Qué documentación judicial o de derechos debes tener lista?
La documentación te servirá para respaldar tus argumentos y proteger tus derechos. Por ello, asegúrate de tener contigo cualquier documentación judicial relacionada con tu caso.
Lista de temas negociables vs no negociables
Antes de iniciar la mediación, haz una lista de los temas que estás dispuesto a negociar y aquellos que consideras no negociables. Esto te ayudará a mantenerte enfocado en tus prioridades.
Consejos prácticos para defender tus derechos en la mediación
Mantener la calma y enfoque en soluciones, no en confrontación
Con la mediación se busca alcanzar soluciones que sean aceptables para todas las partes. Este proceso busca facilitar la comunicación y para ello es necesario mantener la calma, aun cuando haya un desacuerdo con la otra parte.
Técnicas de comunicación efectiva con el mediador y la otra parte
- Debes ir preparado para escuchar a la otra parte y al mediador.
- Debes ser claro al momento de comunicarte y expresar tu posición de manera respetuosa.
- Haz preguntas claras para asegurarte de entender los puntos de vista de todos.
- Evita utilizar un lenguaje acusatorio o crítico.
Cuándo pedir aclaraciones o pausas
Pide aclaraciones si no entiendes algo en lugar de asumir algo incorrectamente. Si te sientes abrumado o necesitas tiempo para reflexionar, pide una pausa. Es importante tomarse el tiempo necesario para tomar decisiones informadas.
Cómo evitar errores comunes en mediación familiar
Evita cometer estos errores comunes durante la mediación:
- Ocultar información relevante.
- Hacer promesas que no puedas cumplir.
- Aceptar acuerdos que no te convencen por la presión de la otra parte.
Si es necesario, busca asesoramiento legal independiente para resolver tus dudas sobre tus derechos o las implicaciones del acuerdo de mediación.
Papel del abogado durante la mediación
Aunque no es obligatoria su presencia durante las sesiones, es recomendable que te asesores con un abogado de familia Valladolid durante todo el proceso. Algunos mediadores prefieren la presencia de los abogados solo en la fase final para revisar y formalizar el acuerdo. Sin embargo, en casos complejos podrían presentarse antes.
El abogado debe contribuir a facilitar la comunicación. Te puede asesorar, revisar la documentación y ayudarte a comprender las implicaciones del acuerdo. Este no podrá interrumpir constantemente al mediador o a la otra parte, ser irrespetuoso ni tomar el control total de la mediación.
Cómo actuar si no se llega a acuerdo en mediación
Los procesos de mediación se inician para intentar resolver casos complejos como divorcios, división de bienes, custodia de los hijos, etc. Pero no siempre es posible lograr un acuerdo y, cuando esto ocurre, el proceso se da por terminado.
En algunos casos, la ley exige haber intentado la mediación antes de poder iniciar un proceso judicial.
Si la mediación no tiene éxito, puedes acudir a juicio para que un juez resuelva el conflicto. Es importante conservar un registro de las propuestas, concesiones y acuerdos parciales alcanzados durante la mediación.
Con la asesoría de un abogado que esté al tanto de los detalles de tu caso, sabrás cómo defenderte en una mediación familiar. Este proceso es menos desgastante y más económico que uno judicial.
Fuentes:
- https://marcomediacion.es/las-ventajas-de-la-mediacion/
- https://www.elenacrespolorenzo.com/es/mediacion-familiar/
- https://soyabogadadefamilia.cl/tips-para-enfrentar-una-mediacion-familiar/